Evernote: tu archivo digital

Evernote: tu archivo digital

La verdad es que, al principio, fui reacio a utilizar Evernote. Se hablaba mucho en la red, los usuarios contaban excelencias pero no me acababa de seducir. Supongo que sería el aspecto rudimentario o espartano de sus aplicaciones de escritorio o de iOS para iPhone.

De hecho, me registré con una cuenta y estuve meses sin utilizarla. Pero como la gente no paraba de hablar bien de Evernote, decidí darle otra oportunidad. Al principio no tenía del todo claro la configuración de cuadernos, libretas, etiquetas, etc. Pero da igual, lo bueno de Evernote es que es totalmente flexible y el trabajo nunca se pierde.

Comencé introduciendo datos a recordar: números de DNI, datos de vehículos, colegios, médicos, etc. La organización de carpetas, cuadernos y etiquetas fue variando hasta que, al cabo de unos meses, se quedó como “casi definitiva”.

Lo verdaderamente útil de Evernote es su capacidad de sincronización entre todo tipo de plataformas: metes una nota en el móvil y ya la tienes en todos los ordenadores sincronizados, iPads, notebooks, etc. Hay dos tipos de cuentas: la gratis de 60 Mb,s. al mes y la Premium de 1 GB. al mes. Son capacidades de subida. Las notas borradas no descuentan consumo: lo que has subido siempre cuenta como subido. Al mes siguiente te vuelven a conceder otros 60 Mb, y así sucesívamente.

Imáginate que te encuentras de viaje y se pierde (o te roban todo), la situación es dramática. Pues teniendo cuenta en Evernote, podrías ir a un cibercafé y acceder vía Web a todo tu archivo: seguros, matrículas, tarjetas de visitas, etc. Todos los datos necesarios para ayudarte a salir del problema.

Privacidad:

Este aspecto lo puede regular cada uno a su gusto. Yo evito almacenar en Evernote la información sensible: datos bancarios, contraseñas, tarjetas de crédito, etc. De todas formas, hay cuadernos que se pueden encriptar. Y otros cuadernos se pueden configurar como: “sólo local”, sin sincronización con la nube.